De
un lindo día soleado y de una experiencia única disfrutaron
los residentes de dos hogares de CONAPRÁN en su visita al Grupo
de Abastecimiento en la Base Aérea “El Bosque”. La
actividad, organizada por la Suboficial Verónica Rabello, fue
un momento de alegría tanto para los abuelitos como para los
funcionarios del Grupo de Abastecimiento, quienes posibilitaron que
ellos pudiesen salir de su rutina y conocer el trabajo de la Fuerza
Aérea de Chile.
“¡Oohh, qué emoción!” fue la primera
impresión de la señora Lidia Araneda al bajar del bus
institucional que trasladó a los visitantes. La mujer de 88 años
dijo sentirse muy emocionada por la posibilidad de poder conocer la
Base Aérea dejando en claro que para ella “La Fuerza Aérea
es la mejor, es la institución militar que más me gusta
porque su gente es muy cariñosa y nos dan la posibilidad de venir
a visitarlos. Ellos nos invitaron” reconoció. Además
dijo que “es un gesto de mucho valor que nos hayan invitado para
hacer esta visita”, dijo.
Los ancianos fueron recibidos por el Comandante del Grupo de Abastecimiento,
Comandante de Grupo (AD) Cristián Muñoz, quien dio la
bienvenida en la losa en que están estacionados los aviones F-5,
Mirage Elkan y Mirage Pantera, ya dados de baja. El oficial les contó
que la Fuerza Aérea, aparte de volar, también tiene otras
tareas y misiones, tal como las que cumple el Grupo de Abastecimiento.
También reconoció que es importante hacerle un reconocimiento
a la tarea que realiza CONAPRÁN junto a la apadrinación
de la FACh en el cuidado de las personas de la tercera edad. Para él
y su personal, la visita de estos dos hogares – el Miguel Frank
Vega de Lo Prado; y el Ernesto Pinto Lagarrigue de Conchalí -
es “un regalo de Dios invitar a los abuelitos. Y para ellos también
es positivo, ya que salen de su rutina. Es muy gratificante sentarse
a conversar con ellos ya que tienen una larga experiencia de vida. Ellos
tienen mucho que entregarnos todavía”, agregó el
Comandante Muñoz.
Mientras escuchaban las explicaciones del material aéreo posado
en la losa, los abuelitos tocaban, observaban y preguntaban como verdaderos
especialistas acerca de las funciones de las aeronaves. Se veían
muy interesados y asombrados con las naves. Luego, fueron invitados
a un almuerzo de camaradería en el Casino.
Para la señora Maya Saez, Administradora de CONAPRÁN,
quien lleva 32 años trabajando para esa institución, este
gesto realizado por la Fuerza Aérea es de un valor enorme. “Hacerles
este regalo a estas personas que en su mayoría sufren el abandono
y la soledad se agradece de sobremanera. Estos abuelitos, que generalmente
son de bajos recursos, disfrutan y agradecen este tipo de gestos porque
les hace bien, los mantiene activos y sienten el reconocimiento de quienes
los invitan a participar de la sociedad. Esto ha sido espectacular,
en un lugar bonito, con una estupenda recepción hace de este
paseo una gran alegría para los abuelitos. Y además que
nos celebren con un almuerzo es muy gratificante”, señaló.
El almuerzo fue amenizado por un saxofonista de la Banda Sinfónica
de la Base Aérea El Bosque. También se sumó la
señora Flora Arancibia, abuelita que sorprendió al personal
institucional con cantos y poesías. /icc.
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